domingo, 25 de enero de 2015

Luminosos caseros.. la batalla continua

Siguiendo la linea brico-maniaca, me dispuse a mejorar el diseño de los luminosos

Después del desastre inicial, no me he venido abajo. Se que tiene que haber algún modo de lograrlo y seguiré intentándolo hasta que lo consiga. 

En esta ocasión, me replantee todo el diseño, cambie un par de materiales y configure de otra manera el interior para dotar de mas estabilidad al invento. La otra vez me había preocupado mas por el funcionamiento del aparato interno que de su estanqueidad. Craso error. Ahora había puesto mas énfasis para que no entrase agua dentro del cacharro.

Monte varios, con diferentes colores para observar el impacto que tenían debajo del mar. Los introduje en un vaso con agua para ver como iluminaban y su manera de flotar... pintaban muy bien, la verdad.


Acudí al muelle ansioso por probarlos. Que maravilla. Que bien se ven. Sabes en todo momento donde tienes la potera. Tienes un control absoluto de tus movimientos. Es una dimensión nueva en cuanto a la pesca del calamar se refiere. La gente allí presente estaba perpleja ante tal invención. Cuando puse a navegar el de color azul, alucinaban, después de estar acostumbrados años y años al verde fosforito de los comerciales, no daban crédito. Finalmente, tras una hora mas o menos de uso, mi gozo en un pozo... la peor de mis pesadillas... fallaban de nuevo.

Volví a casa frustrado, hundido, enfadado conmigo mismo... había puesto todos mis conocimientos en la palestra y confiaba que esta vez seria la definitiva. Los destripe y confirme lo que era obvio. Llegue a plantearme abandonar la empresa, que era imposible, que si los chinos no lo habían inventado, seria por algo. Continuaba entrando agua, y después de esmerarme al 100% de que eso no ocurriese, no encontraba explicación alguna. Me quede sin ideas y bloqueado, pero conociendo mi tozudez y lo que me gusta el bricolaje, volveré a intentarlo.

Un Saludo y Buena Pesca!

sábado, 17 de enero de 2015

Luminosos caseros

Me meto de lleno en arte de "hágaselo usted mismo" en esto del mundillo de la pesca

Navegando por internet encontré a un par de personas que hacían unos luminosos estupendos para poner en la punta de la caña cuando hacemos surfcasting. Como es de recibo, me puse manos a la obra, y confeccione los míos. Son estupendos, maravillosos, muy útiles y no veo el momento de probarlos en verano.

Pero siguiendo con mi ataque bricomaniaco me dije.. "Coño.. y si los adapto para la pesca del calamar???". así que me puse manos a la obra. Primero pensé cómo diseñarlos. El principal escollo es el agua. Tenían que ser extremadamente estancos, o un par de gotas del mar mandaría todo al garete. Así que le di vueltas y vueltas al asunto, y mas o menos, logre imaginarme un diseño factible.

Luego me volví loco recorriendo varias tiendas entre ferreterías, tiendas de electrónica, chinos, suministros industriales, etc. para encontrar los materiales necesarios. Mas o menos hice acopio de todo lo requerido, y logre confeccionarlos. Tenían muy buena pinta:


Con la emoción, decidí bajar al muelle a probarlos. Iba sin intención de pescar nada, la verdad, pero ilusionado por estrenar los juguetes nuevos. La primera toma de contacto fue impresionante, que bien se ven debajo del agua, incluso a bastante profundidad, es una maravilla. Para mi satisfacción la flotabilidad y navegabilidad no se ve afectada, algo que temía bastante, están bien compensados de peso. Al poco rato de estar usándolos, noto que la luz empieza a bajar drásticamente de intensidad... ummm.. mal asunto. Los chequeo y me doy cuenta de que algo no va bien, una pena. Al llegar a casa los destripe, y efectivamente, el agua del mar había hecho destrozos en su interior. 

Seguiré intentando mejorarlos e iré posteando los avances. La calidad lumínica que ofrecen debajo del agua es increíble, merece la pena el esfuerzo.

Un Saludo y Buena Pesca!

sábado, 10 de enero de 2015

Buen comienzo del 2015 y mucho frio

Antes de nada, felicitar el 2015 a quien pueda leer esto. Jornada de mucho frío, pero al menos, con recompensa.

Hacía tiempo que no me traía algo interesante para casa, y ya tenía ganas. Esta adicción, vicio, enfermedad o como quiera llamarse, de la pesca, está acabando conmigo. Mi salud no es muy boyante precisamente, si añadimos que últimamente he papado mucho frío por culpa de esta obsesión.. resulta muy mala mezcla. En Diciembre, como ya me sucediera en verano, contraje una infección de garganta de caballo. Resultado: una semana a antibióticos, tirado en cama, con fiebre alta y el miedo metido en el cuerpo.

Siempre me pasa igual. Hace frío, se que hace frío, mucho frío, pero al final acabo metalizándome y engañándome a mi mismo para auto-sugestionarme de que no hace tanto frío. Pero realmente si lo hace, y una vez que estoy en vereda me doy de bruces con la realidad, pero yo aguanto y aguanto. Todo esto lo tomo como experiencia y aprendizaje para años venideros. A finales de este, le diré a mi mujer que me esconda la caña de Diciembre a Marzo para no tener tentación.

Hoy después de casi un mes en dique seco, me apetecía mojar sedal. Me baje prontito para coger la mejor temperatura posible. Se nota que solo los enfermos osamos enfrentarnos a los elementos. De hecho solo quedamos cuatro gatos en el muelle, el resto, tienen dos dedos de frente y esperan a que las condiciones sean mejores para disfrutar de la pesca. Añoro muchísimo las noches de verano en las que pescaba en manga corta y a gustito.

Hoy también hacia frío. Baje abrigado hasta las trancas como de costumbre, pero nunca es suficiente. Finalmente pude hacerme con un bonito ejemplar de 400 gramos. Me dio buena lucha y satisfacción al llevarlo a tierra. Esperemos que las temperaturas comiencen a elevarse dentro de poco, esto es inhumano, al menos para mí.


Un Saludo y Buena Pesca!

sábado, 29 de noviembre de 2014

Pedazo de pepinos

Hoy he finalmente me he hecho titular de mi primera "barra de pan". Por suerte fue acompañada con una pareja de baile inmejorable.

Llevaba ya un par de días sacando buenas piezas, pero se me resistía ser acreedor de una de esa que dices "Guau!". Por el contrario, si que veía a mis compañeros de muelle sacar alguna de vez en cuando, y yo me preguntaba.. "algún día me tocara a mi?". Hoy por suerte, fue ese día.

La jornada la comencé temprano. No espere al ocaso y me persone en el lugar una hora o así antes del mismo. Llegue, monte el tenderete y me dispuse a lanzar. No había nadie mas en el muelle pescando. No tenia mucha esperanza en coger nada hasta que no bajase la luz del día y encendiesen los focos, pero me apetecía ir perfeccionando la técnica de lance y de paso coger un buen sitio para lo que restaba de noche. Hay que añadir a todo esto, que los días son mas cortos y las temperaturas mas bajas, con lo cual, conviene recogerse antes.

En uno de los lances, percibo muchísimo peso en la caña. La primera sensación fue de que había enganchado un buen matojo de algas, pero a los pocos segundos noto sendos tirones. Comienza la pelea. Jamás había tenido la caña tan doblada por culpa de una pieza. La batalla fue intensa, divertida, excitante. Cuando observo asomar la cabeza del calamar por encima del agua lanzando regueros de agua al viento, no salgo de mi asombro. Voy trayéndolo con firmeza, y una vez arrimado al muelle, rezo por que no se suelte al levantarlo. Una vez posado en la piedra, me quedo absorto durante un minuto contemplando la belleza del animal que me ha hecho disfrutar de uno de los mejores momentos de pesca de mi vida. El cubo que tengo no me sirve. Me dirijo al coche y traigo una bolsa para guardarlo a mi vera. Continuo pescando, y cada cierto tiempo, no puedo evitar girar la cabeza para echarle una visual mi gran proeza.

La noche cae y otros pescadores hacen acto de presencia. Me congratulan por la gran captura. Poco mas tarde noto otro fuerte tirón. Esta vez la sensación es distinta. Lo voy trayendo poco a poco pero sin pausa. Al llegar a la superficie veo un choco enorme abrazado a mi potera. Esto no es todo, detrás de el, rivalizando por hacerse con el pequeño señuelo de plástico, otro choco de igual porte. Lo mantengo en la superficie del agua para que alguno de mis compañeros intenten capturar a la pareja de baile del que tengo atrapado. No hubo fortuna. Después de un par de minutos, y observando la obsesión del segundo por mi potera, decido sacar el mio del agua para que se centre en las poteras de los demás. Tras esto, se precipito raudo y veloz hacia la oscuridad del fondo haciendo caso omiso de los demás manjares.

Al rato capture otro buen calamar, pero al lado del primero, parecía extrañamente pequeño. El frío empezaba a hacer acto de presencia. Yo ya había conseguido grandes capturas y había que dejar para los demás, con lo cual, decidí dar por concluida la maravillosa jornada. El resultado final fue un calamar de medio kilo, un choco de medio kilo y un calamar de 300 gramos. Mi récord y una tarde-noche redonda.





Un Saludo y Buena Pesca!

lunes, 24 de noviembre de 2014

Esto comienza a crecer


Con la llegada del frió, según aseguran los sabios del lugar, llegan las capturas de buen porte. Doy testimonio de ello.

Desde hace días se nota ya la bajada de temperaturas, no obstante, muy tardías para la época del año. Según los expertos en materia, esto hace que los ejemplares grandes se metan en las rías y se saquen las míticas "barras de pan".

Hacia tiempo que no bajaba. Ayer solo conseguí hacerme con un ejemplar, pero mereció la pena. Cuando note la picada, tiraba y hacia fuerza como un demonio. Luego la recogida y levantamiento estuvieron cargados de adrenalina y tensión por el temor a perder tan magnifico bicharraco. Comprobé que el cubo que normalmente uso para estos menesteres se me queda pequeño para esta época del año. El parto fue poco doloroso, la criatura peso 300 grs. y me premio con un gran momento de pesca.


Hoy con la ilusión a tope y las ganas de hacerme valedor otra vez de un buen bicho, volví a bajar. La noche no defraudo. Tres horas de lances estériles y empezando a sucumbir al castigo del frío, decido como el ritual de costumbre, fumarme un cigarro y recoger. A mitad de pitillo, noto un zambombazo tremendo en la caña. Emocionado comienzo mi lucha con el animal, buena pelea, por cierto. Finalmente logre sacarlo y llevármelo a casa. Un bonito ejemplar de 350 gramos., mi récord hasta la fecha.



Un Saludo y Buena Pesca!