lunes, 12 de junio de 2017

Primera salida Spinning vacacional 2017

Primera salida a spinning en la zona vacacional inmejorable.

El año pasado mi compi Ángel acabó un poco hastiado del surfcasting. Entre el engorro y sacrificio que supone la recolección de cebo, más el tener que andar pendiente de que no te llamen la atención por ejercer el derecho inherente al pago de tu licencia, que en esta zona son especiales, y solamente nos dejan entre 20.000 playas estupendas, un triste lameiro para coger cuatro miñocas, pues en definitiva, acabó harto. Tampoco la acción de pesca le motivaba. Es una persona dinámica, necesita acción, no tiene el aplomo y paciencia de esperar 1 o 2 horas a tener alguna picada, y que aun encima ,probablemente sea un ejemplar mini talla que tengas que devolver al mar. Yo lo comprendo, pero con los años me voy decantando más por el estilo relax, que por el de acción. Etapas de la vida.

El caso es que al final de temporada probó el Spinning y le encanto. Ese rollo de moverte por las piedras, lanza aquí, lanza allá, pegarse madrugones de aupa para estar en el pedrero en las mejores horas, y la pelea que presentan las lubinas en esta modalidad, va muy con su carácter y espíritu. Yo ya sabía que este año poco lo veríamos con las cañas fijas en la arena.

De hecho antes de la temporada se hizo con un buen material para esta modalidad. Equipo contrastado, de marca, fiable, nada de chinadas ni inventos raros. Se le veía súper motivado. Yo por el contrario, preferí tirarme al low cost para probar a fondo esta disciplina sin arriesgar demasiado, la economía no esta para tirar cohetes. La caña que tengo para estos menesteres se defendió bien, pero en cuestión de señuelos, si se noto la diferencia.

Pues nada, acordamos hora para levantarnos el domingo. Me dijo a las 6. Yo en principio pensé que estaba de coña y le seguí el rollo... pero menuda sorpresa... estaba en serio y me tuve que comer el madrugón. A mí madrugar me gusta tanto como que a un gato le duchen, pero me apetecía sobremanera acompañarlo, y disfrutar de esta modalidad en estas aguas en su compañía. Al día siguiente, suena el despertador a la hora acordada. Somnoliento desayuno y me reúno con el. Ponemos dirección al pedrero. 

El más o menos conocía alguna zona cadenciosa por su experiencia final del año pasado. Ya tenía identificados un par de spots buenos para la captura de lobas. Allí nos dirigimos. En la primera puesta y al primer lance pone en seco una hermosa lubina. Yo lo miro flipando. Seguimos pescando. Al poco rato arranca otra hermosa loba de la seguridad del mar. Yo lo sigo mirando, flipando. Después de esta segunda captura insiste para que yo ocupe su lugar, que quiere verme de estreno. Yo remoloneo un poco, no quiero joderle su racha, pero el sigue insistiendo hasta que lo consigue. Hago un par de lances y Zas!! picada y lucha, bonita dado lo complicado de la zona. La pongo en seco a la par que Ángel se aproxima a mi puesta. Me auxilia con el desanzuelado y me premia con palabras alentadoras y una palmadita en la espalda.

Yo me quedo donde el me dijo, como hijo que toma al pie de la letra las palabras que le aconseja su padre. Sigo lanzando ilusionado, y tras varios intentos fallido, consigo cazar otra loba. La pongo en la piedra y continuo mi actividad. Entre tanto Ángel se había desplazado por el pedrero haciéndose valedor de dos ejemplares más. Seguimos machacando la zona durante una hora a la par que lorenzo comenzaba a hacer acto de presencia por el horizonte. Llegado este momento, y vista la escasa actividad reciente, decidimos cambiar de puesta.

Nos trasladamos a otra zona que a Ángel le había dado alguna que otra captura el año pasado y le transmitía buenas vibraciones dado el fondo mixto allí presente. Después de varios intentos, le escucho gritar cargado de emoción y entusiasmo: "Esta es de las buenas, Esta es un bichazo". Yo estaba a su lado, subido a una roca, observando en posición privilegiada toda la acción. La batalla fue espléndida. El momento más delicado llegó a la hora de arrimarla a la orilla debido al poco calado y la afluencia masiva de algas de tipo latiguillo que podrían complicar mucho la operación. Finalmente logró ponerla en seco con éxito y hasta quiso dejar inmortalizado evento:


Después de este momentazo continuamos desplegando nuestras artes en busca de la escurridiza lubina. Yo tuve una picada brutal, una pelea descomunal, pero finalmente a mitad de camino, la loba se soltó y ganó la batalla. Aun así me quede con ese grato recuerdo y la mejor lucha que he tenido hasta la fecha con este tipo de contrincantes. Ángel siguió a lo suyo, arrancando un último ejemplar de las profundidades del mar para poner un broche de oro a una jornada inicial de spining inmejorable. Lorenzo subía, y la marea bajaba, indicadores claros de un fin de jornada muy fructífera. Una vez llegados a casa, hicimos el recuento y la foto oficial para la posteridad. Ojala tengamos el privilegio de repetir una mañana así de nuevo.


Un Saludo y Buena Pesca!

domingo, 28 de mayo de 2017

Estrenazo del Chuliño con Chocos

Primera jornada estrenado el chuliño en la ría vacacional con unos resultados sorprendentes


Después del primer fin de semana que llegamos para colocar todo, este era el primero de disfrute. Sábado por la tarde, el chuliño preparado, listo para echarse al mar. No lo dudo, me llevo a mi segundo de abordo, mi piratilla.

Nos dirigimos al agua, la ponemos en remojo y a navegar. Despliego las cañas. La intención hoy es darle un uso productivo usando el chuliño para capturar algún choco. Navegamos. Mi peque se aburre con la pesca, algo habitual en él, solamente se entretiene gobernando la nave, pero por desgracia, en este tipo de pesca se está la mayor parte del tiempo a la deriva y sin motor. Logro poner a bordo 4 chocos con incredulidad. Como era previsible, o no tanto, tengo que arrimarme a la orilla y desembarcarlo. Una pena que no sepa disfrutar de la pesca como yo, que le vamos a hacer.

Al fondo veo a mi compi, Ángel. Está enfrascado jugando una partida de petanca. Le insisto para que me acompañe. Rápidamente busca un sustituto entre los observadores de tan digno deporte y se encamina presto a subir a bordo. Sus impresiones son estupendas. Le encanta el invento. Se deshace en elogios sobre el artilugio mientras navegamos hacia una zona que creemos querenciosa de los anhelados cefalópodos.

Comenzamos la acción de pesca. Nos quedamos perplejos al descubrir que el invento funciona. Uno tras otro no paran de subir chocos abordo. Picada tras picada. Nosotros alucinado. El sol empieza a jugar al escondite con el horizonte, pero nosotros seguimos dándole duro. Según se va yendo la luz, las picadas son más constantes. Llegado el momento no hacía falta ni lanzar, los veíamos atacar como locos a los señuelos justo debajo de la embarcación. Fueron dos horas gloriosas. 



Ya casi a oscuras, y con el caldero a rebosar, ponemos rumbo a tierra. Los comentarios de satisfacción son constantes. La impresión de que este trozo de goma y metal nos va a deparar grandes momentos este verano, es patente. Una vez llegamos a casa, el pitorreo y chascarrillo, de nuestras respectivas es elocuente. El semblante les cambió radicalmente cuando les mostramos la hazaña conseguida. 4 kilos y medio de chocos. El chuliño ha venido, para quedarse.


Un Saludo y Buena Pesca!

jueves, 13 de abril de 2017

Vuelta al mar.. Estreno del Chuliño

Después de la nefasta experiencia con el Kayak, tenía que seguir probando hasta dar con la tecla


Bueno. Después de la experiencia Kayera, algo he aprendido. Sinceramente tuve suerte. Fui capaz de deshacerme de él en una semana palmando poco dinero. Pero mi inquietud marina seguía viva así que busqué alternativas baratas por la red.

Para mi asombro me encontré con unas embarcaciones tipo zodiac low cost que tenían una pinta estupenda. Me informe, compare y me decidí. El modelo encajaba en mis planes era una Aquaparx de 230 metros. El tamaño es un poco reducido, pero al ser menor de 2,50 no necesitaría matrícula ni seguro. El sistema de montaje y desmontaje se veía sencillo.

En esta ocasión no iba a remar. Me hice con un motor eléctrico de 34 libras con su correspondiente batería y cargador. La verdad es que el conjunto prometía: 


Yo cuando monte la primera vez, y ese cacharro andaba sin tener que remar, casi lloro de la emoción. La echamos al mar y me lleve a mi piratilla como contramaestre.



Lo pasó como un enano, le encanta gobernar la nave. 


 Hasta aquí todo fabuloso. Lo peor vino luego. Cuando estábamos en el mar note que uno de los balones perdía aire, o esa es la sensación que me daba a mi. Con la mosca detrás de la oreja, la lleve a casa y la hinche. Yo que estoy medio teniente no me enteraba de nada, pero mi piratilla dijo: "Papa! papa! ahi hace ruido" cogí un vaso con agua se lo eche por encima, y efectivamente, la peor imagen.. burbujitas.

Me afané en tapar la junta con el pegamento que trae de fabrica, pero nada, tapaba por un lado, y salía por el otro. Ya hasta los mismísimos, me digo, coño! que es nueva y esta en garantia. Llame al lugar donde la compre, en Caceres, Arapaima fishing y me dice que se la envié, pero que tengo que pagar yo los portes. Yo me quedo con cara de tonto. Lo pongo a caer de un burro al tío, diciéndole que es un error de fábrica, y el tío sacando balones fuera, y que en la web ponía que en este caso el comprador se tenia que hacer cargo de los portes. Al final me aconsejo que me iba a salir tan caro eso como repararla en una tienda local, pero eso si, ellos no se hacían cargo de nada. Lo mande a tomar por saco, lo puse de impresentable para arriba, y me tuve que buscar la vida para repararla aquí cerca. 65 € a mayores la broma.

Vamos, es mi cruz, o compro algo que no me sirve, o compro algo roto. Eso que cuando la iba comprar estaba entre cogerla directamente del fabricante o buscar un intermediario en España por si surgía algún tipo de problema... ya ves para lo que me sirvió.

Bueno. Espero que la inversión y los quebraderos de cabeza hayan servido de algo. Por ahora, las salidas que he hecho por aquí han sido decepcionantes, sin pesca alguna. Habrá que aprender o esperar al verano para mojarla en aguas mas productivas.

Un Saludo y Buena Pesca!

sábado, 4 de marzo de 2017

Patos al agua!!!

Me enrolo en el mar. Estreno de Kayak hinchable


Visto el estado de nuestras costas he decidido cumplir, en medida de lo posible y ajustándome a mi presupuesto, una de mis ilusiones. Tener una embarcación.

Vivo al lado del mar y aquí, el que no tiene barco, es como si no tuviese coche. No voy a ser hipócrita, y reconozco que muchas veces cuando dejaba a mi hijo en el colegio los meses calurosos a las 9 de la mañana, y veía a los viejunos con sus gamelas hacerse a la mar, la envidia me corroía. 

Como un servidor está en el paro, la cosa está desastrosa y no me llaman ni para repartir clinex, que mejor forma que esta para entretenerme. La verdad es que ya llevo tiempo estudiando el asunto. Informandome en la web, mirando vídeos. Lo suyo sería una embarcación rígida, pero dado que no tengo donde meter una, ni tengo money para pagar un pantalán, la mejor opción posible era un hinchable. 

Dentro de este conjunto, me he encontrado con que el kayak hinchable es lo que está pegando fuerte. Es asequible, fácil de guardar y sin quebraderos de cabeza de donde lo dejas. Me decante por uno que venden en el Decarton de 1 o 2 plazas, ideal para ir yo solo, con mi piratilla o mi compi en verano. Eso sobre el papel suena bien, mola. Ahora voy a contar mi experiencia.

En cuanto tuve el presupuesto adecuado, he comprado el Kayak, con sus respectivos accesorios, que también suman: remos, traje de neopreno, botas de neopreno, chaleco salvavidas, rizón, y a parte de esto, como mi idea es pescar desde el, pues prepare una caja muy maja a raíz de una idea que vi por la red. Este es el resultado:


La verdad es que me ha quedado muy bien tuneado con la cestita. Ahora viene la realidad. Esto está cojonudo para personas con buena salud. Un servidor pasado la cuarentena está en horas bajas. El primer día, solo sacarlo de la bolsa, montarlo e hincharlo, casi me da un yuyu. Lo peor no es eso. Una vez que estás en el mar, hay que darle, pero darle duro. Para llegar a la primera batea casi echo los hígados por la boca. Yo soy un tirillas, lo reconozco, pero hay que estar muy fino para andar con esto. La sensación de estar a ras de mar, cojonuda, pero si no tienes fuelle para disfrutarla, no sirve de nada. También he de decir que me dio la sensación de estar navegando con una colchoneta con remos. No corta nada el mar y eso dificulta enormemente el avance, a diferencia de las rígidas, que se las ve mas sueltas.

Luego llegó la peor parte: recoger. Que cristo. Deshincha todo, guarda todo, y cuando tienes doblado el bicho.. Sorpresa!!! no entra en la bolsa. Claro, de fábrica perfectamente desinflado, perfectamente doblado, entra a las mil maravillas. Me tire casi media hora para meter el artilugio en su puñetera funda. Ah! y no da secado dado el tipo de tela que tiene, otra sorpresita. Luego llegar a casa y subir todo del coche, que pesa lo suyo. En resumen: 3 días de agujetas hecho mierda por la culpa del Kayak.

Pasada una semana decidí intentarlo de nuevo. Oye! igual esto es como el ejercicio.. al principio cuesta, pero una vez que te acostumbras... Que va! sigue siendo otra mierda pinchada en un palo. Eso si, no tuve agujetas de esta vez, tampoco me volví loco remando, pero el coñazo de montar y desmontar sigue siendo el mismo. Esa tarde me di un pirulo con las cañas y todo. Como anécdota decir que cogí 2 chocos y un calamar. Sinceramente no merece la pena esta tortura para coger 3 tristes piezas.


Así que al final he decidido deshacerme de él. Esto no es para mi. Se que voy a palmar pasta, porque ya no puedo devolverlo, pero a ver si tengo suerte y soy capaz de deshacerme de él con el menor daño económico posible. Esto esta bien para tener montado en un camping o así, y dar un paseo con él, para pescar, no sirve.


Un Saludo y Buena Pesca!

jueves, 1 de diciembre de 2016

Calamares desaparecidos

Muy mal año para los calamares, esperemos que vuelvan los viejos tiempos


Esta entrada la hago como finalización del eggin de este año y con una pequeña reflexión. El resumen es claro, como reza el título, los calamares este año han brillado por su ausencia. Si a todo esto sumamos que los chocos tampoco han estado muy presentes, hace sumar una experiencia de egging muy decepcionante y frustrante.

Sinceramente no se si se debe al cambio climático, teniendo noches en septiembre, octubre y noviembre tan cálidas, o más, que las de verano. O que el mar esté parado, teniendo este año un par de temporales contados, cuando esta tierra siempre fue conocida por los intensos inviernos. Escasas lluvias para una zona que siempre presumió de verde intenso gracias al regalo del cielo. A estas alturas ya rozamos la sequía. Inaudito.

También se puede deber a la contaminación de las aguas. En mi zona, en particular, da puta pena. Hay una depuradora a medio kilómetro del muelle que echa mierda constantemente día sí, y día también, al mar. En teoría el tubo de desagüe tenía que finalizar en mitad de la ría, pero este esta roto y suelta toda la mierda a escasos 5 metros de la costa. Lleva así más de un año. Nadie dice nada. Nadie hace nada. Hay una playa pegada a la que van niños y familias. Sea o no dañino para la salud, es asqueroso. Es deprimente. Según se mueva el mar hacia un lado u otro, puedes ver el fondo cristalino, o marrón depuradora. De hecho la Unión Europea ha declarado el agua de la playa como la más insalubre de toda Europa.. y alguien hace algo? nadie. Pasa el tiempo y seguimos nadando en la mierda.

Otro factor es los sobreexplotadores del mar que se hacen llamar así mismos "profesionales". Lanzando trasmallos a 20 metros de la costa cuando la ley dice que son 150 metros mínimos. Esos miserables que viven del mar, por desgracia, son los que peor lo tratan, al menos por donde yo vivo. Las autoridades? si, de chiste. Vienen un día o dos al año, hacen una pasada, levantan un par de trasmallos, y ya cumplieron. Ahora, que no te pillen pescando en el muelle sin licencia, que como poco, te perdonan la vida. Todo esto lo comento observado en primera persona. 

Cada una de estas tres causa es muy grave de por si, pero si aun encima, se juntan las tres, el desastre es inminente. Es cierto que hay años buenos y malos en la pesca, pero lo de este año no tiene nombre, y mucho me temo, que esto irá a peor dadas las condiciones. Yo solo soy un humilde pescador, que usa este medio para reflejar sus inquietudes y experiencias, seguramente nadie lea estas palabras, pero al menos, me quedo tranquilo en dejar plasmada la inutilidad del ser humano en cuanto a gestión de recursos naturales según mi punto de vista.

En cuanto al egging doy clausurado este triste 2016. Capturas pocas, muy pocas, horas muchas, ilusión mucha, decepción también. Dejó como recuerdo el último ejemplar de 750 gramos capturado tras varias horas de vareo, que debía de estar perdido, y se confundió de aguas. Cuando finaliza un año siempre tengo esperanzas del que siguiente sea mejor, pero ahora mismo, mentiría si dijese que tengo buenas expectativas para el 2017. Dejemos la cosa rodar a ver que sucede.


Un Saludo y Buena Pesca!